A pesar de que Jesús había ido llamando a muchos a su compañía para que le siguiesen, a pesar de que les habló del Reino y de la salvación,… a pesar de que le comentó a San Pedro que se hiciese cargo de cuidar a sus ovejas,… la Iglesia no nació hasta el momento en el que el Espíritu Santo que les había prometido llegó a ellos.
La Iglesia es el sacramento de salvación y está formada por todos los que han sido convocados y siguen a Jesús, el Cristo, así la Iglesia es una asamblea de todos los que seguimos a Cristo, por eso también podemos decir que ella es un misterio de comunión. Partiendo de todo lo dicho resulta difícil entender a quienes proclaman aceptar y creer a Cristo pero rechazan la Iglesia ¿Tendría sentido que siendo seguidor de alguien se rechace a todos los que le siguen o que se rechace la unión entre ellos que él quiere que exista?.

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