85 ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DEL BEATO FRANCESC CASTELLÓ

Texto y fotos: Jorge Curcó

En la mañana de la festividad de San Miguel y al día siguiente de su fiesta litúrgica, un grupo de ilerdenses convocados por la Comisión Pro Beatificación del Beato Francesc Castelló, conmemoraron el 85 aniversario de su martirio, que se produjo en la madrugada del 29 de septiembre de 1936 en el Cementerio de Lleida. El joven químico leridano Francesc Castelló Aleu, tenía 22 años.

Comenzó a las 11 de la mañana con la celebración de la Eucaristía en la capilla del propio cementerio, conmemorando a la misma hora el Día de los Mártires de Lleida, presidido por el mercedario P. Vicente Zamora y concelebrado por el P. Denís, mercedario; el P. Dion, claretiano y Mn. Gerrad Soler, vicepostulador de la Causa del Beato Francesc.

En su homilía, el P. Vicente Zamora invitó a los fieles a vivir y expresar la herencia que los mártires nos han legado con su testimonio, sin miedo y públicamente:   

«Los mártires, como el beato Francesc, los frailes mercedarios o claretianos, fueron ungidos por Dios y llegaron al martirio no sólo por su valentía, sino por obra del Espíritu Santo»

Durante la celebración recordó al P. Francisco Gargallo, mercenario de la comunidad de Lleida y sobrino de un mártir mercedario, fallecido hace un mes y que en los últimos años había participado en esta celebración.

Antes de clausurar la Eucaristía,el claretiano P. Dion, rindió homenaje al beato claretiano Josep Ros, hijo de Artesa de Lleida, por el hecho de que en ese mismo momento en la iglesia de su ciudad natal fue bendecido y entronizado una imagen del mártir. Lo hizo leyendo una breve biografía suya, en la que recordaba su labor misionera durante muchos años en Guinea Ecuatorial. De regreso a Cataluña vivió en la comunidad claretiana de Cervera, donde perdió la vista y finalmente murió mártir en el Cementerio de Cervera el 18 de octubre de 1936, a la edad de 59 años. Fue uno de los 77 mártires de los claretianos de Cervera, beatificados en 2017 en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, junto a otros 108 mártires claretianos.  

OFRENDA DE FLORES EN LA FOSA COMÚN DE LOS MÁRTIRES

Tras la celebración, todos los asistentes se trasladaron rezando algunos misterios del Rosario hasta llegar a la fosa común donde descansan los restos del beato Francesc Castelló, junto a los de otros 15 mártires, entre ellos los del obispo de Lleida Salvi Huix. En la lápida que les recuerda, se hizo una ofrenda de claveles rojos y se rezó el Ángel.

Luego, a poca distancia, frente a la lápida que recuerda y conmemora a los 26 mártires religiosos claretianos en Lleida beatificados el 21 de octubre de 2017 en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, también se realizó una ofrenda de flores. En este lugar el claretiano P. Dion, leyó la carta de uno de estos mártires, el P. Josep Morell de Albesa, que escribió a sus padres antes de ir al martirio:

 «… no os entristezcais por mi destino, que es glorioso como lo es donar la sangre por Jesucristo. ¡Alegraos! Que podéis contar con un hijo mártir. Adios y nos vemos en el cielo!!!».

El canto de Virolai, recordando la devoción de los mártires a la Patrona de Cataluña, la Virgen de Montserrat, cerró una mañana de homenaje a los Mártires de Lleida, en el lugar donde recibieron el martirio y en la fosa común donde descansan sus restos, que en palabras del P claretiano. Josep Villarrubias «es un gran relicario»

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