Bodas de Oro Matrimoniales de Jacinto y Antonia
Bodas de Oro Matrimoniales de Jacinto y Antonia. Bendición de anillos

El 26 de Diciembre del 2016 se celebró la Eucaristía en recuerdo del 50 aniversario del matrimonio de Jacinto Trenado Murillo y Antonia Díaz Cascos, recordamos aunque fue lejano aquel día en el que se entregaron el uno al otro ante el Señor.

La iglesia entera os felicita emocionadamente por estos 50 años de amor
y de íntima convivencia y desea que estos años se prolonguen por mucho tiempo…Gracias es la única palabra que en este momento se me ocurre deciros. Gracias en nombre de la Iglesia, por vuestra fidelidad y entrega con la que habéis sido de verdad testigos del amor de Dios.

Jacinto y Antonia día de su boda
Jacinto y Antonia día de su boda

Gracias a sus hijas que nos permiten compartir con vosotros, nuestros queridos lectores, el siguiente testimonio:

Queridos Papá y Mamá:

Cuesta mucho escribir unas palabras a quienes te han dado esta oportunidad preciosa que es la vida, y que, además, han hecho que transcurra de la mejor manera posible. En la posición de hijas se ve a los padres desde muchos puntos de vista. Cuando somos bebés, ellos lo son todo y nos modulan el carácter desde muy temprano; luego vamos creciendo y los necesitamos tanto aunque a veces no nos demos cuenta. Luego buscamos nuestra identidad, a veces en la cara oculta de ellos o en lugares extraños. Más tarde, cada uno va encontrando su lugar y recorre la vida como puede o quiere. Pero el Amor y la ternura que nos habéis dado y nos seguís dando, nos han marcado para siempre en nuestro camino.

¡Cuanto de vosotros se queda en nosotras sin quizás ser conscientes!

 

Oración de los fieles en la Celebración
Oración de los fieles en la Celebración

Hemos buscado vuestra esencia en nuestro interior; aquello que habéis mostrado a través de vuestros ojos y de vuestros actos durante tantos años. Y hemos visto que está ahí, alentando cada instante y calentando el corazón como cuando éramos un bebé. Esos “padres de antes” que os ha tocado ser por vuestra generación, resulta que son también más “padres de ahora” que muchos, adaptándose a cada paso que hemos dado y apoyando y ayudando a sus hijas en los tiempos buenos y en los no tan buenos.

¿Qué pasa en más de 50 años juntos? Vosotros ahora podéis contarlo. Felicidades, porque no muchos pueden llegar a celebrarlo y a volver a decirle a Dios y al mundo que os queréis tanto que os casáis de nuevo. Supongo que el secreto está en muchas cosas, pero creemos haberlo degustado tanto que nuestras almas se ha apoderado de él, e intentaremos transmitirlo a los siguientes, nuestros hijos, Aaron, Laia y David. Crecer en un hogar o en otro es cuestión de suerte muchas veces. La nuestra ha sido grande y en el transcurso de esta vida vamos descubriendo más y más la verdad de esta afirmación. Cuando la pareja cada vez tiene menos esperanza de vida, vosotros estáis aquí ahora después de más de 50 años, y nosotras testigo de que no es por casualidad ni por costumbre, sino por Amor.

la voluntad, la alegría, la sencillez, la solidaridad, el respeto, la fe, la capacidad de trabajo incansable

En la escucha de la Palabra de Dios
En la escucha de la Palabra de Dios

Y no debe ser fácil seguir tantos años manteniendo la llama mientras se sacan 2 niñas adelante, mientras la vida te cambia por completo tu rumbo, mientras se lucha por salir adelante, tu papá en silla de ruedas, tú mamá con el amor de tu vida luchando por hacerse un hueco en la nueva y los dos sin saber qué pasos dar ni por dónde empezar. Vosotros nos habéis demostrado con todo lo que os ha pasado, que no existe un problema que no pueda ser resuelto, como todos los que habéis tenido y fueron resueltos en base a comprensión y amor y sin perder la tranquilidad. Esto definitivamente ha fortalecido vuestra relación y la relación con nosotras.

No quiero que nos pongamos tristes, quiero resaltar todo lo bueno que nosotras hemos podido vivir y que sin duda transmitiremos a nuestros hijos ¡Cuanto de vosotros se queda en nosotras sin quizás ser conscientes!: la voluntad, la alegría, la sencillez, la solidaridad, el respeto, la fe, la capacidad de trabajo incansable. La entrega absoluta incondicional, la ternura, el silencio oportuno, la vigilancia en presencia y a distancia, y tantas y tantas cualidades…

La entrega absoluta incondicional, la ternura, el silencio oportuno, la vigilancia en presencia y a distancia, y tantas y tantas cualidades…

Y como las palabras se las lleva el viento, dejo que los hechos y la vida sigan haciendo su trabajo y os dejen seguir mostrando que todavía hay mucho Amor para siempre, del bueno bueno, y del que quienes os rodean pueden disfrutar en vivo y en directo. Muchas felicidades. Os queremos mucho.

Jacinto y Antonia renovando su consentimiento matrimonial.
Jacinto y Antonia renovando su consentimiento matrimonial.

1 comentario

  1. Gracias a la Parroquia y en especial a Mosen Vicente. Fué una celebración emotiva y muy bonita que todos los que asistimos recoradaremos.
    Gracias también por esta publicación.

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