Si te has preguntado cómo vivir mejor el Adviento que se inicia este domingo 30 de noviembre, sigue leyendo porque te daremos cinco consejos para poner en práctica durante este tiempo litúrgico.
Pero primero, lee rápidamente de qué se trata el Adviento, por qué lo celebramos los cristianos católicos y hasta cuándo lo celebraremos.
¿Qué es el Adviento?
Es el tiempo de preparación para el nacimiento del Niño Jesús, que lo celebramos el 24 de diciembre en la noche.
El Adviento se inicia el domingo siguiente a la fiesta de Cristo Rey, con la que se cierra el tiempo litúrgico ordinario.
En este año 2025, el Adviento comienza el 30 de noviembre. Este día, durante la misa, se enciende la primera vela de la corona de Adviento. Así mismo, los feligreses llevan a esta misa la corona que tendrán en su casa, para que el sacerdote las bendiga.

¿Hasta cuándo se celebra Adviento este año?
Este y todos los años, el Adviento termina con el nacimiento del Niño Jesús, es decir, el 24 de diciembre en la noche.
Por esto es importante asistir a la Vigilia de Navidad, conocida en diferentes lugares como: Misa de Navidad, Misa de Medianoche o Misa de Gallo, entre otros.
Desde el primer domingo de Adviento hasta la Navidad, los católicos debemos preparar nuestro corazón y nuestro hogar para la renovación de la llegada de Jesús a nuestras vidas.
Después, a partir del 25 de diciembre y hasta el 11 de enero de 2026, nos unimos al tiempo de Navidad, que se cierra con la fiesta del Bautismo del Señor.
Descarga aquí el Calendario Litúrgico para el año 2025-2026.
¿Cómo vivir mejor el Adviento? Aquí están los consejos prácticos
En nuestras calles y algunas familias vemos cómo desde noviembre en muchos sitios empiezan a instalar la decoración navideña y se inicia una temporada comercial y de consumo.
Aunque esto puede parecer importante, los católicos estamos llamados a recogernos y disponer nuestro corazón para recibir fielmente al Niño Jesús. El Adviento es, entonces, un tiempo de paz, gozo y esperanza.
Estos son los cinco consejos que te proponemos para vivir mejor el Adviento:
- Oremos juntos

Después de ser bendecida, la corona de Adviento debe instalarse en un lugar visible de la casa. Cada domingo puedes hacer la oración frente a este símbolo de Navidad. En esta página podrás encontrar recursos para rezar en familia.
Recuerda que la oración es la mejor herramienta de conexión con Dios, nos permite entender su mensaje, nos fortalece, guía y acompaña en este tiempo. Sin oración no estaríamos preparándonos correctamente para el nacimiento del Niño Dios.
Otra forma es que, cada domingo, se visite una familia diferente, para apreciar el Belén y compartir con los más pequeños de la casa explicando su significado.
2. Hora de confesarnos

Ningún cristiano está obligado a confesarse, pero es la recomendación para tiempos litúrgicos como este, de espera.
Hacer un examen de conciencia sincero nos lleva a salir del aislamiento y nos motiva a buscar la paz y tranquilidad, y el sacramento de la Reconciliación (la Confesión) nos ayuda a lograr este propósito.
¡Qué mejor que recibir al Niño Jesús con el corazón limpio y disfrutando de estar en paz con quienes Dios y quienes nos rodean!
Anímate a confesarte, recuerda las palabras de Sor Emanuel Maillard sobre el mensaje de la Virgen María en Medjugorje: «Debemos confesarnos mensualmente». Recuerda esta y otras recomendaciones cristianas aquí.
3. Belén o pesebre a la vista

El Belén o el pesebre, como se le conoce en otros países, es el otro símbolo que todos los católicos debemos poner en un lugar visible en nuestros hogares.
No sólo ponerlo junto al pesebre, rodeado de luces, pastores, ovejas y ríos. Se pueden propiciar espacios lúdicos y de aprendizaje con los niños de la familia, exponiéndoles el significado de cada elemento. Por ejemplo, diciéndoles quiénes son los personajes principales: la Virgen María, San José y los tres Reyes de Oriente que visitan a Jesús ¿Quiénes son? ¿Qué llevan? ¿Quién los envió?
Igualmente explicar que el pesebre es una recreación de la época, con casas aisladas, luces que salen de las ventanas y rebaños a su alrededor.
4. Familia unida

Además de orar alrededor de la corona de Adviento y el Belén, los cristianos estamos llamados a compartir en familia durante este tiempo.
Se puede sacar tiempo para dedicar a los familiares con los que hace rato no hablas, llamándoles o visitándoles, y si es el caso, practicar la caridad con ellos.
También podemos compartir en los grupos de chat familiares contenido que invite a la oración y a la unión durante este tiempo, apaciguando asperezas.
En muchas ocasiones, la Navidad es un tiempo de tensión por los afanes de las compras y compromisos en el trabajo y con los amigos, que llevan a dejar a un lado la familia. Es importante, pues, recordar que el Adviento debe ayudarnos a vivir esta época en paz y amor con quienes nos rodean.
5. Practica la caridad

Navidad también es caridad. Durante estos días florecen proyectos que invitan a la solidaridad con quienes tienen necesidades físicas, emocionales y espirituales.
Pregunta en la parroquia qué actividades se llevarán a cabo durante esta Navidad y apúntate como voluntario para participar.
En la parroquia Mare de Déu de la Mercè y en el resto de comunidades de la Provincia Mercedaria de Aragón apoyamos cada año la labor de la Fundación Obra Mercedaria con la Lotería Mercedaria 2025. Adquiriendo este boleto, puedes aportar para la continuación de proyectos destinados a las personas privadas de la libertad, jóvenes en riesgo y niños en situación de pobreza en los países donde hacemos presencia.
Si estás leyendo esto desde cualquier otro lugar del mundo y no formas parte de esta comunidad parroquial mercedaria, propón a tu párroco organizar colectas de mercados, regalos o ropa para entregar a familias de escasos recursos económicos.
También puedes programar visitas a residencias para personas mayores u orfanatos.
Hay muchas formas de ayudar ¡Anímate y participa!
¿Te hemos respondido a la pregunta de cómo vivir mejor el Adviento? Anímate a poner en práctica algunos de estos consejos.