“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos”
(Jn. 15,13)

Prot.3/20

Queridos hermanos:

Muy cercana la fiesta de nuestro Padre, con la alegría de la Pascua y la resignación de tantos días de confinamiento por la pandemia y con el quebranto ante el sufrimiento de tantas personas, frente a la enfermedad y la perdida de seres queridos en situaciones de extrema dureza, me pongo en contacto con todos vosotros.

Hablar de Pedro Nolasco, como dice el historiador Juan Mª Laboa es hablar de

una manifes­tación extraordinaria de amor.

Hombre de fe, de frontera, comerciante y mercader, liberador, reden­tor, devoto de Santa María, cuyo relato se pierde en las penumbras de la historia con controversias a lo largo de los siglos de datos y fechas, posiblemente porque nunca predominó su figura sobre su misión, que era encargo del cielo, y los mercedarios desde el principio así lo sentían y así lo vivían. Con el paso de los siglos la figura de Pedro Nolasco se agiganta, como figura de hombre comprometido y solidario por razón de la humanidad perseguida y cautiva, como dirá Pronzzato:

“en la época que se multiplican las catedrales, Pedro Nolasco, se dedica a la construcción, interminable, de la catedral del hombre”

Hoy el mercader Pedro Nolasco sigue siendo aquel que apuesta aún a riesgo de “perderlo todo” por un mundo nuevo, donde las cadenas puedan ser rotas y transformadas, pero para está interminable tarea, no está solo … Nos comentaba el papa Francisco, en la meditación de Pascua,

las mujeres iban camino del sepulcro diciendo: “¿quién nos correrá la piedra del sepulcro?” (Mc.16,:3)

y fue precisamente ahí, en medio de sus ocupaciones y preocupaciones. donde las discípulas fueron sorprendidas, “No está aquí ha resucitado”. En medio de la preocupación por lo limitado de sus fuer­zas, recursos y posibilidades, “el Señor les precede”.

Los Mercedarios, seguimos construyendo “la catedral del hombre”, como nuestro Padre, y tampoco estamos solos, para esta ingente tarea de aportar luz, amor y misericordia en un mundo injusto y despiadado hacia los más pobres y vulnera­bles.

“No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes” (ls.41,10).

La Merced debe de seguir siendo la caricia Dios para los cautivos del mundo, ahora esta tarea nos toca a nosotros llevarla a cabo, teniendo claro que, un rasgo fundamental de la espiritualidad de Pedro Nolasco fue la identificación de Cristo con el cautivo, lo que les llevará a los primeros merceda­rios a escribir en el Proemio de las constituciones de 1272:

venid benditos de mi padre, a recibir el reino que os está preparado … porque estaba en la cárcel y vinisteis a mí. 

Coincidiendo con la fiesta de Nuestro Padre, recibirán las órdenes menores de acolitado: fr. César Blanco Hernández, fr. Armando Martínez Hernández, fr, Diego Pepió Orantes y fr. Andrés Jaimes Carrillo y de lectorado: fr. Francisco Guardado Romero y fr. Celso Jiménez Reyes, en nuestro Seminario de Guatemala. Así mismo los novicios de Angola: fr. José Celestino Joaquim, fr. Fagildo Titos Parruque y fr. Alves Estevao Joao, harán su Primera profesión en la casa de noviciado de Angola, a la espera de poder viajar para Mozambique. Nuestros novicios de San Ramón siguen su formación con la normali­dad que permite el confinamiento. Ya sabéis que dos son, de la provincia hermana de Chile, Juan Jara y Bastián Arredondo; y dos de nuestra provincia, Rubén Darío Arrias de Venezuela y Rodolfo Lemur de Guatemala. Para todos ellos pido vuestra oración, para que se mantengan firmes en su llamada a la Merced.

Fr. José Celestino Joaquim, fr. Fagildo Titos Parruque y fr. Alves Estevao Joao.


Y a pesar
de la situación complicada que nos está tocando vivir os notifico con inmensa alegría la próxima Profesión Solemne de fr. Francisco Felizardo Viageiro y fr. Felizardo Farelo Abreu, en nuestra Delegación de Mozambique. La Profesión tendrá lugar el día 31 de mayo en nuestra comuni­dad de Matola. Nos unimos en oración, por estos jóvenes mercedarios mozambicanos.

Fr. Felizardo Farelo Abreu

Fr. Francisco Felizardo Viageiro

Recordar también, que en las comunidades ya disponemos del material de la Semana Vocacional mercedaria -del 3 al 10 de mayo- que ha elaborado el Delegado provincial de Vocaciones -fr. Cristian Peña- junto con el equipo de Vocaciones. El lema para este año es “Llamados a la Libertad”. Es material para utilizar y para difundir a través de las redes sociales, ahora que están siendo nuestro medio primordial de evangelización y de difusión.

Me gustaría terminar haciendo mención al mensaje del Santo Padre para la Jornada de Ora­ción Mundial por las vocaciones, donde nos habla de cuatro palabras clave en toda vocación, y natu­ralmente también en la nuestra: Gratitud, ánimo, fatiga y alabanza. Gratitud, por la vocación que nace de la mirada amorosa de Cristo, que vino a nuestro encuentro, y la acogimos en nuestra vida. Ánimo, porquela vocación, aunque es obra de Dios, exige valentía y coraje, ante las dificultades y las dudas que nos agitan, y Jesús me invita a tener confianza en El. Fatiga, toda vocación implica compromiso, responsabilidad y tener cansancios, desánimos, fragilidades, pero el Señornos tiende la mano y nos sujeta para salvarnos como a Pedro. Alabanza, a ejemplo de María, ante las dificultades, nos ponemos en manos del Señor, sabiendo que somos instrumentos y trabajadores de Dios

Feliz Festividad de Nuestro Padre, y haced extensiva esta felicitación a cuantos seglares y re­ligiosos colaboran y trabajan con nosotros en el carisma de nuestro Fundador.

P. Fr. José Juan Galve Ardid
Provincial de la Merced de Aragón

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