Este 2 de febrero se celebra la Jornada de la Vida Consagrada, una invitación especial por quienes se dedican a Dios, agradecer su servicio en la Iglesia y renovar sus compromisos de entrega.
Para este año 2026, la Conferencia Episcopal Española ha trabajado en un lema que reúne varios aspectos clave en el llamado vocacional: “¿Para quién eres?”.
“El lema que hemos elegido este año para la Jornada en España pone de relieve que la pregunta por la propia identidad (¿qué o quién soy?) es ineludible, pero quedarse solo en ella entraña algunos peligros, sobre todo si la mirada un tanto obsesiva sobre nosotros mismos termina por impedirnos ver a quienes, estando más allá de nosotros, conforman nuestro horizonte último de vida y misión”, dice la invitación para la celebración, que coincide con la Fiesta de la Presentación del Señor.

Mensaje para ti, para mí, para todos
Esta jornada llega con un mensaje motivador para quienes dedican su vida al servicio de los demás a través de la vida consagrada.
Damos gracias a Dios por su vida, su entrega, sus sacrificios y por ser la mano que tiende para ayudar al otro, para servir, para amar, para acompañar, escuchar y animar.
En nuestra parroquia mercedaria de Lleida agradecemos a nuestros sacerdotes y religiosos, a los actuales y a quienes han pasado por la comunidad dejando huella.
Es también una invitación para todos los cristianos quienes formamos parte de una comunidad parroquial, para por las nuevas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas.
Como es bien sabido, también oramos por las vocaciones mercedarias, aquellas que con el tiempo han nutrido la vida y obra de la Orden de la Merced, y por quienes seguirán trabajando por el legado que Pedro Nolasco inició en 1218.
¿Has visto tu entorno? ¿Has visto las noticias? No necesitamos ir tan lejos. Como dice el texto, dentro y fuera necesitamos la presencia y obra de Dios en la humanidad, y esto sólo es posible con las manos y el corazón de aquellos tocados por el amor y el llamado de Dios.
Oremos por nuestros niños y jóvenes, porque encaminados en el amor de Dios, sepan escuchar su voz y discernir su mensaje.
Veamos pues, con atención, el resumen de lo que nos dice la Iglesia en España para esta jornada.

Vida consagrada: ¿Para quién eres?
Para esta XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, la Iglesia en España quiere ahondar en tres ejes temáticos:
Vida consagrada, ¿a quién llamas?
El documento de invitación a participar en esta jornada, emitido por la Conferencia Episcopal Española, explica que la vida consagrada es para aquellos a los que es capaz de convocar, a los que vienen a ella por su cauce.
En este sentido, se recalca el voto de castidad como signo de amor infinito que contribuye a la comunión fraterna.
Vida consagrada, ¿a quién buscas?
La vida consagrada es para Dios, el ser a quien la persona consagrada siempre está buscando. Escrutar el rostro de Dios, cada día, es parte sustancial de la misión del consagrado.
En este sentido, se llega al segundo voto, el de obediencia, ese amor del que buscan, del que cuya Palabra de vida eterna quieren vivir a plenitud.
Vida consagrada, ¿a quién sirves?
La vida consagrada es para los pobres, aquellos a los que Jesús llega por medio de hombres y mujeres para dar consuelo y compañía.
En este sentido, este tercer interrogante remite al voto de pobreza, que es el del amor que se contenta sencillamente con la presencia del amado y de los amigos del amado.
Una pobreza que se hace puente de esperanza desde quienes, con sus votos y su fraternidad, se saben vulnerables, necesitados de amor, sanación y liberación hacia los que sufren la fragilidad, como nos muestra Dios encarnado, pobre y humilde.

María, siempre guía en el camino
Siguiendo la invitación a orar por las vocaciones, se tomaron como referencia algunos aprendizajes que nos dejó el Jubileo de la Esperanza 2025.
Uno de ello es recordar a María que camina con el consagrado para cambiar el mundo: “Es una imagen de una peregrinación interior y exterior: María lleva en sí la esperanza del mundo y la transforma en encuentro, cercanía y servicio. No se queda quieta, no se cierra en su propia gracia, sino que se convierte en mensajera de alegría y paz”.

La educación y la vocación
Uno de los desafíos planteados, también por el Papa León XIV, es el de participar activamente en la educación de niños y jóvenes.
“Vivimos saturados del ruido digital y hemos perdido la capacidad de escuchar el corazón”, ha dicho el Sumo Pontífice, invitando a los consagrados a ser signo y huella para un mundo que necesita recuperar la interioridad como fuente de toda acción educativa.
Así pues, invita a ser también docentes que dan sentido a los jóvenes, ayudándoles a gestionar emociones, ansiedades, decisiones y crisis de identidad; “guiándoles para ser constructores de puentes en un mundo polarizado, investigadores de la sabiduría, difusores de la concordia, artífices de la belleza y coreógrafos de la esperanza”, como lo menciona en el documento el secretario general de Escuelas Católicas, Pedro J. Huerta Nuño.

Acercamiento a los jóvenes
El Papa Francisco, en la bula de convocatoria al Jubileo 2025, relacionó las palabras del apóstol Pablo con la juventud: “Que haya cercanía con los jóvenes, que son la esperanza y la alegría de la Iglesia y del mudo”.
Este es pues el motivo de celebrar con entusiasmo esta XXX Jornada de la Vida Consagrada. Se trata de celebrar la riqueza del don que Dios, mediante el Espíritu, hace a la Iglesia con los diferentes carismas que regala ¡Tremenda creatividad la del Espíritu regalándonos tanta diversidad! Una diversidad que está llamada a complementarse, sumar, unir, dar frutos y darlos en abundancia.
