Por: José Jaime Rico Iribarne

Organizado por la parroquia Mare de Déu de la Mercè los días 4, 5 y 6 de junio tuvo lugar en el Colegio Claver de Raimat (Lleida) el retiro de Emaús para hombres. Basado en el encuentro de los discípulos de Emaús con Cristo resucitado, el retiro reunió a unos veinte hombres, asistidos en todo momento por otros tantos que sirven a los debutantes tras haber tenido ya la experiencia anteriormente. 

Para muchos, supuso un primer encuentro con el Señor para encender la llama de la fe a través del encuentro personal con Cristo. Para otros, fue un reencuentro para avivar esa llama que apenas arde entre las amenazas del modo de vida actual.

Presentada como experiencia espiritual que cambia la vida, la propuesta del camino de Emaús viene a ser la réplica contemporánea del pasaje de San Lucas, 24, vs.13-35. Una enorme espiral de oraciones se activa entre laicos y religiosos para que aquel milagro tenga de verdad una réplica íntima y personal en el alma de cada caminante.

La experiencia sitúa al caminante en una senda ascendente que va desde el dolor por las miserias propias, pasando por el encuentro con el Señor, la alegría, el perdón, y llegando a la esperanza y el gozo de participar en la vida divina. La propuesta final es que la senda se prolongue más allá de los días del retiro, pero ya con un corazón transformado o renovado por la experiencia de Dios. 

El retiro de Emaús es una peregrinación espiritual hacia el encuentro con Cristo que tiene inicio, pero no tiene fin. Para quien se sabe luz del mundo y sal de la tierra, para quien se sabe amado por Dios, bienaventurado en las peores circunstancias de la vida, testigo del Camino, la Verdad y la Vida, la peregrinación será en adelante biográfica. Al mismo tiempo, la necesidad de compartir la experiencia con los demás será la consecuencia lógica de quien desea compartir su tesoro. 

Así es el retiro que replica en el siglo XXI el camino de Emaús: un encuentro de fe para quien no cree, de compromiso para quien cae en la tibieza y una transformación espiritual para todos. Una vivencia intensa del amor de Dios, que a menudo tiene formas complejas de manifestarnos que está más empeñado en nuestra felicidad que nosotros mismos. 

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